DESPUES DE UN ICTUS

Después del daño cerebral adquirido (DCA) se produce una ruptura brusca con los roles ocupacionales que desempeñaba la persona hasta el momento de la lesión.
Es decir, de un día para otro la persona que sufre una lesión cerebral pasa de una realidad ocupacional equilibrada y activa a una situación de cuidados pasiva.

¿Qué hay que hacer entonces? En ese momento los 6 primeros meses son cruciales puesto que la plasticidad cerebral es mayor, así que debemos comenzar la rehabilitación para recuperar capacidades.

Resulta frecuente pensar que, al trabajar las alteraciones de forma aislada, se conseguirá que la persona sea autónoma en su vida diaria. Es común escuchar: “Cuando mi marido consiga mover el brazo, será capaz de vestirse solo”.

Esta idea suele ser equivocada, ya que, en el caso del ictus o daño cerebral, la movilidad del brazo no garantiza el éxito en el vestido, pues a la hora de ponerse una prenda interfieren otros componentes como los perceptivos o los cognitivos, que afectan en igual o mayor medida al desempeño de la actividad.

Es por eso que trabajar desde terapia ocupacional se hace indispensable.

En Evocacognitiva el terapeuta ocupacional lleva a cabo la valoración, identificando las actividades significativas para la persona, así como sus capacidades y limitaciones, para determinar dónde pueden surgir los problemas de ejecución. La intervención va dirigida a recuperar la función y la máxima autonomía, por eso es indispensable trabajar en el entorno de la persona afectada, es decir, su casa. Puedes pinchar aquí para conocer nuestro servicio.

Durante el proceso, el terapeuta ocupacional valorará las oportunas adaptaciones del entorno así como los elementos de apoyo, como modificar el ancho de las puertas, instalar un salvaescaleras, sustituir la bañera por un plato de ducha, recolocar la disposición de las prendas en el armario o modificar la disposición de los objetos y el mobiliario, etc.

No todas las personas que hayan sufrido un ictus van a recuperar un nivel de autonomía similar al previo. Y pese a que en los primeros meses hay una mayor plasticidad cerebral, es necesario seguir con el tratamiento hasta que el usuario deje de recuperar habilidades, para pasar al mantenimiento de éstas.

La educación, las pautas y el entrenamiento para la realización y manejo de las actividades de la vida diaria es una parte integral y esencial del proceso desde el inicio hasta el momento del alta.

En cuanto a la familia y cuidadores, es fundamental que comprendan los cambios que se han producido, cuáles son los aspectos que limitan la función de la persona tras la lesión y que colaboren en el proceso de rehabilitación. Es necesaria su participación activa durante todo el proceso para facilitar información en la valoración y establecer objetivos teniendo en cuenta a sus necesidades y expectativas.

 

Victoria Rubio Bartolomé

Terapeuta ocupacional en Evocacognitiva

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