La APATÍA, no es una buena aliada

Una inquietud nos asalta cuando vemos a nuestro mayor desganado, cuando deja de interesarse por lo que antes le agradaba.

La APATÍA es un síntoma que aparece en el 50% de los estados iniciales y medios de la Enfermedad de Alzheimer. No debería ser un pretexto para dejar estar activo y participar, y en Evocacognitiva lo entendemos como una alarma que indica que es el momento de ponerse manos a la obra con una adecuada intervención cognitiva para hacer frente al deterioro que anuncia.

La apatía o pérdida de motivación (Marin, 1990) se muestra de distintas formas: desinterés por las actividades cotidianas, descuido en la apariencia, disminución de las relaciones sociales, lentitud, pasividad, expresión facial y emocional más apagada, menor comunicación… y empieza a depender de los demás para hacer las cosas, hay pérdida de autonomía. Es decir, hay cambios en tres áreas: conductual, emocional y cognitiva.

El difícil clasificar a las personas de «apáticas» o «no apáticas», sino que la apatía se muestra en un continuum que va desde una manifestación inicial leve y evoluciona a un estado severo. Recomendamos que la familia observe y pueda dar la alarma y poner medidas/apoyos necesarios, antes de que la actitud está mas instaurada.

También la apatía aparece en un alto porcentaje en la fase subaguda y crónica del ictus; correlaciona positivamente con la gravedad del déficit cognitivo y afecta negativamente tanto al proceso de recuperación funcional, con estancias hospitalarias más prolongadas, como al proceso de rehabilitación. Por esto es tan importante la intervención cognitiva en pacientes con apatía postictus, ya que se asocia a un deterioro de funciones como la memoria, la atención, el lenguaje o la planificación, funciones que de forma personalizada trabajamos en Evocacognitiva.

Para que el cerebro no se acomode al estado de parálisis e involución de la enfermedad neurodegenerativa o cerebrovascular, hay que alentarle a vencer la inercia, a luchar por mantenerse, a ejercitarse, para favorecer la continuidad de su desarrollo y sacar el mayor beneficio a su plasticidad.

Araceli Alonso Delgado

Psicóloga general sanitaria y gerontóloga en Evocacognitiva

Deja un comentario