MI MADRE TIENE ALZHEIMER

Muchas de las familias que se ponen en contacto con nosotros, nos trasladan una sospecha o un diagnóstico contrastado de la enfermedad de Alzheimer. Suele ser el inicio de la fase leve de la enfermedad en la que comienzan a aparecer los cambios que indican una degeneración de las células nerviosas del cerebro y una disminución de la masa cerebral.

La evolución de las etapas en tiempo e intensidad varía según la persona, y no se puede predecir.

Las primeras personas en alertar esta situación son los hijos, ya que detectan cambios que no encajan con la normalidad de la persona. Nos preguntáis a menudo cuáles son las señales que pueden indicar el inicio de la enfermedad, así que os resumimos, de una manera sencilla, cuales son las señales que nos pueden indicar que el inicio de Alzheimer u otro tipo de demencia:

  1. Pérdida o cambios en la memoria episódica

Se perciben pérdidas de memoria de los acontecimientos recientes, lo que afecta a la vida cotidiana.

  1. Desorientación temporal o espacial.

Es posible que olvide el lugar en el que se encuentra, o como han llegado hasta allí.

Puede tener dificultad para ubicar el mes en el que vive o el año.

  1. Comunicación oral o escrita.

Deja de ser sencillo seguir una conversación, ya que olvidan las palabras que quieren usar o las cambien por otras que no tienen el sentido correcto. Puedes consultar nuestro post sobre comunicación con una persona con demencia.

  1. Objetos colocados fuera de lugar.

Es un signo de alarma ante una demencia tipo Alzheimer, el hecho de encontrar objetos guardados en lugares extraños. Olvidar donde han puesto sus cosas y no tener la capacidad de retrazar sus pasos.

  1. Cambios de personalidad y/o cambios en el humor.

Se puede observar un cambio en el carácter, siendo éste mas temeroso, enojado, irritable. Suele empeorar el humor y lo muestran abiertamente a nivel social.

  1. Inactividad y falta de participación social.

Suelen perder la iniciativa a la hora de participar en actividades y evitan las relaciones sociales.

  1. Pérdida de autonomía personal.

De manera paulatina aparecen dificultades para hacer las tareas cotidianas de la vida de diaria, lo que resta independencia para resolver aspectos básicos como la gestión del dinero, aseo personal, alimentación, etc…

  1. Dificultad para resolver problemas o planificar.

Las tareas sencillas que requieren una planificación se convierten en acciones complicadas a resolver.

 

Si has observado alguno de estos síntomas en tu familiar, es importante que visites a un médico especialista para definir el diagnóstico y cumplir con el tratamiento indicado, lo antes posible.

Te recomendamos que planifiques de qué manera puedes apoyarle gradualmente, para conservar sus capacidades y que siga siendo lo más autónomo posible. Puedes consultar programas individuales de estimulación cognitivaterapia ocupacional.

Intenta mantenerlo en su casa, en un ambiente familiar y conocido. Es importante focalizarse en lo que, si es capaz, y adaptar el hogar para que siga realizando sus tareas cotidianas.

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